China: Policía es enviado a dispersar culto y termina evangelizado por los cristianos del lugar
En una casa donde se realizaba un servicio religioso en China, agentes de varios departamentos gubernamentales intentaron dispersar la reunión, pero terminaron siendo evangelizados por los mismos cristianos presentes. A pesar de la interrupción, la iglesia continuó predicando y adorando a Dios sin detenerse.
Un creyente compartió con la organización China Aid: “Gracias a Dios, la reunión atrajo a oficiales de la comunidad, la comisaría, el departamento étnico y religioso, y la seguridad estatal. Nos escucharon hablar de Jesús y pudimos alabar y adorar como de costumbre”. Esta situación abrió una puerta para compartir el Evangelio con las autoridades.
Además de los funcionarios, los cristianos ministraron también a una pareja de recién casados que asistió al culto. Después de la reunión, los miembros reflexionaron sobre la gracia y la presencia de Dios que experimentaron a pesar del riesgo que implica abrir su hogar para el culto.
Los creyentes oraron para que Dios siga bendiciendo su ministerio en medio de las dificultades y rechazaron que la persecución detenga la propagación del Evangelio en el país. Este episodio muestra la resiliencia y sabiduría de los cristianos perseguidos en China.
El evangelista Chen Wensheng, presente en la reunión, contó cómo ha mantenido su fe a pesar de años de persecución. Antes de conocer a Jesús, Chen fue adicto a las drogas por más de diez años, pero su vida cambió radicalmente al escuchar el Evangelio en un centro de rehabilitación.
Chen predica frecuentemente en las calles de Hengyang, Hunan, actividad que le ha costado detenciones y represalias gubernamentales. En agosto de 2023 fue condenado a un año y siete meses de prisión por “organizar y financiar reuniones ilegales”.
Tras su liberación en abril de 2025, Chen volvió a predicar en las calles con su esposa, enfrentando continuamente obstáculos y persecución. Aunque la Constitución china garantiza la libertad religiosa, en la práctica enfrenta fuertes restricciones.
Este caso evidencia la dura realidad que viven millones de cristianos en China, donde la expresión pública de la fe puede acarrear sanciones legales y represión estatal. La valentía y fe firme de creyentes como Chen inspiran a seguir adelante.
Su historia nos recuerda la importancia de perseverar en la fe aún en medio de la adversidad. Jesús nos llama a ser luz en la oscuridad y a confiar en su protección y provisión.
Oremos a Dios por fortaleza y sabiduría para nuestros hermanos perseguidos en China y en todo el mundo. Que su testimonio valiente siga siendo semilla que produzca abundante fruto para el Reino de Dios.
Fuente: bibliatodo.com
